La película musical protagonizada por Nicole Kidman y Ewan McGregor encantó a más de un espectador a principios de los 2000.
Por Sara Fernández
Ambientada en el París bohemio de 1900. Christian (Ewan McGregor), un joven escritor, relata su historia con Satine (Nicole Kidman), la estrella del “Moulin Rouge”, quien encandila a toda la clientela del famoso cabaret con sus bailes sensuales y con su enorme belleza. Pero en un mundo en el que todo vale, excepto enamorarse, nada es fácil.
Esa fue la trama de la famosa “Moulin Rouge” en 2001 que fue un éxito comercial y artístico. La película fue dirigida por el fantástico australiano Baz Luhrmann (quien ya había hecho lo suyo con su versión de “Romeo + Julieta” en 1996), quien dejó a la audiencia de los cines boquiabierta.
El musical no era igual a cualquier otro, sino único porque mezclaba canciones clásicas con hits de aquellos años: mezclas de “Diamonds Are a Girl’s Best Friend”, popularizada por Marilyn Monroe, con “Material Girl”, de Madonna. Es sólo uno de los ejemplos que te volaban la cabeza, mientras veías un despliegue coreográfico y visual demasiado entretenido como para procesarlo al instante.
Vale destacar el tema promocional que marcó a toda una generación millennial: “Lady Marmalade”, interpretada por Christina Aguilera, Lil’Kim, Mya y P!nk, y que forma parte de la cultura pop para siempre.
Muchos de los críticos en su momento no estaban preparados para todo lo que tenía que ofrecer Luhrmann y optaron por darle una crítica dudosa. Pero el público demostró que había algo único en su manera de contar historias y la recaudación mundial fue de 179,2 millones de dólares.
“Moulin Rouge” ganó dos premios Oscar, por diseño de vestuario y dirección artística. Lo mínimo que podía haber ganado, porque el trabajo fue excelente en todo su esplendor. En los Globos de Oro lograron llevarse el premio a “Mejor película musical”, “Mejor banda sonora” y “Mejor actriz de musical” para Kidman.
Para muchas personas, el suceso de ver este film en el cine fue inolvidable y por eso hubo un reestreno para aquellos que no pudieron verla o para los que querían revivir aquella experiencia. El resultado fue a sala llena, algo a lo que no estamos acostumbrados en la actualidad… Pero que “Moulin Rouge” pudo lograr, volviendo a confirmar que su éxito no fue solo una suerte del momento, sino que simplemente marcó una época que dividía el pasado del presente y el futuro.
Para quienes se perdieron la oportunidad de verla en pantalla grande, tranquilos que pueden hacerlo (o volver a hacerlo) en la comodidad de sus casas a través de las plataformas Disney+ y Prime Video.