"Nenucha (o el problema madre)”: un unipersonal argentino
Rodrigo Garbarino se pone en la piel de su madre, cuenta su historia de vida y pone el foco en la dependencia afectiva, el exilio y la identidad.
Por Sara Fernández
"Nenucha (o el problema madre)” es un unipersonal de gran densidad emocional dirigido e interpretado por el argentino Rodrigo Garbarino. En esta obra, el actor y dramaturgo abre su corazón para contarnos su historia.
La trama es la siguiente: Nenucha es un ama de casa argentina que, a causa de la crisis económica que atravesó su país en 2001, se vio obligada a exiliarse a Barcelona junto a su hijo.
Ph: Gentileza Sabri Rhodes
Transcurre el año 2005 y han pasado unos meses desde que su “hijito” ha marchado a Londres. Nenucha se enfrenta a la vida sin la única persona que da sentido a su existencia. Vive sola, lejos de su tierra, sin red afectiva y atrapada en un piso que se convierte en su prisión mental. El peso de esa ausencia, activa un discurso fragmentado hecho de recuerdos, reproches, súplicas y justificaciones.
Lo que comienza como un relato de amor maternal, deriva progresivamente en un retrato descarnado de una relación simbiótica y asfixiante.
La obra tuvo su reestreno en Barcelona a principios de febrero en el Teatro Metamorfosis y fue tal la convocatoria, que para marzo se agregaron nuevas funciones: Domingos 8, 22 y 29 a las 19:30 hs.
No es una sorpresa que a “Nenucha” le vaya bien, porque Garbarino defiende esta obra y la lleva a un nivel actoral que trasciende todos los sentidos. Por momentos incómoda, le hace frente a su realidad y analiza la maternidad como espacio de poder, dependencia y violencia emocional.
Los objetos en escena juegan un rol muy importante, conforme trascienden los actos, y son de la vida personal de Rodrigo, lo que hace aún más íntima la obra.
Hablamos con el actor sobre todo lo que produce “Nenucha” en su vida y en el escenario.
Previa de “Nenucha” en el Teatro Metamorfosis. Ph: Pop Generation
–Si bien desde que eras adolescente imitás a tu madre, ¿qué edad tenías cuando pensaste realmente en escribir una obra sobre ella?
Rodrigo Garbarino– Supongo que habré pensado por primera vez en una obra teatral sobre mi madre cuando tenía 21 años. Fue cuando vi en mis manos las cartas interminables que había recibido durante mi año en Londres. 14 cartas escritas en papel de avión para que pesara menos el envío. Un promedio de diez páginas cada una en las que no quedaba un milímetro desperdiciado. Creo que eso fue el disparador que me dijo: esto no puede quedar en el anonimato. Claro, que no se trataba solo de lo extenso del material, sino de su contenido.
–“Nenucha” refleja rasgos típicos de una madre “argentina”. ¿Creés que el público empatiza porque siente cercanía con este personaje?
R.G– El público empatiza porque se trata de una madre. No hay tema más universal que “la madre”. Si bien los argentinos conectan con el personaje porque Nenucha es un mix de todos los prototipos de madre argentina, está probado y comprobado que públicos de cualquier nacionalidad encuentran algo también. Es muy fuerte que me esperen para saludarme y agradecerme españoles, italianos, franceses… Me ha pasado hasta con polacos. Hay gente que me ha dicho que sus madres no eran así pero que sus tías o sus abuelas, sí. Esas relaciones tan cercanas siempre tienen una carga maternal indirecta.
Rodrigo Garbarino protagoniza a Nenucha. Ph: Pop Generation
–Es la segunda vez que presentás “Nenucha” en Barcelona y agregaste más funciones. ¿Te sorprendió la convocatoria?
R.G– Si bien yo creía mucho en este material debo decir que, en general, al “Creador interno” de cada uno (o el de muchos y, sobre todo, el mío) le cuesta mucho creer de verdad o creer del todo. Así que, por un lado, no: yo sabía que mi historia y esta madre en particular iba a generar algo importante pero, claro, siempre está ese margen de sorpresa e incredulidad ante semejante respuesta.
–Más allá de ser una obra crítica, en términos generales es una manera de homenajear a tu madre. “Nenucha” se vuelve inmortal gracias a ello. ¿Qué te produce interpretarla en cada función?
R.G– Después de haber pasado por tantas emociones a lo largo de toda mi vida respecto a ella, hoy puedo decir que sí es un homenaje. Sin embargo, me doy cuenta ahora que debo tomarlo como un homenaje a mí mismo como hijo. En cada función me produce alivio, liberación, orgullo y empoderamiento.
Haber sobrevivido a una infancia, a una adolescencia y a parte de mi adultez al lado de una madre como Nenucha, es algo casi heroico. Sí, es cierto que nadie enseña a nadie a ser madre, pero también es cierto que nadie enseña a nadie a ser hijo. Los hijos nunca tienen la culpa de lo poco que puedan haber aprendido sus padres.
Mirando ahora hacia atrás desde este lugar escénico, he aprendido a desempeñar un muy buen papel filial, salvando mi integridad como persona, completamente en soledad.
“Nenucha” siento que es una obra que genera una cierta hermandad entre los espectadores. Es un espejo que, en algún momento, refleja algo a cada uno de ellos. Lo más hermoso es que en ningún momento se trata de un juicio… Nenucha no viene a juzgar madres, sino, a liberar hijos.
Ph: Nacho Juárez
Fechas: Domingos 8, 22 y 29 de marzo.
Horario: 19:30 hs.
Lugar: Teatro Metamorfosis (Carrer de Tapioles, 12, Local, Sants-Montjuïc, 08004 Barcelona).